Otra perspectiva sobre tu tiempo de vida

Actualmente, tu esperanza de vida es de unos 80 años. Los primeros 16-20 años corresponden a tu infancia y tu adolescencia, un tiempo en el que aprendes las bases sobre cómo funciona este mundo, forjas tu personalidad y estableces relaciones de todo tipo. Entre los 20 y los 65 se encuentra la vida activa. En este periodo, tendrás que dedicar muchísimo tiempo a tu trabajo y tus responsabilidades. Esta etapa representa más de la mitad de tu tiempo en este mundo; por tanto, es extremadamente importante que cada instante merezca la pena.

Las preguntas clave que te ayudarán a organizarte

Lo primero es tener claro hacia dónde quieres llevar tu vida. Estas preguntas pueden ayudarte a trazar tu rumbo:

  • ¿Estás dedicando tu tiempo a algo que realmente quieres hacer?
  • ¿Qué emociones predominan en tu día a día?
  • ¿Estás progresando hacia un estilo de vida más satisfactorio?
  • ¿Buscas la aprobación o el permiso de los demás?

Cada una de estas preguntas puede ayudarte a detectar los problemas que hay en tu vida, y verlos es el primer paso para ponerles remedio.

Tú estás al mando, nadie más

Eres tú quien toma las decisiones en tu vida. Por tanto, también eres responsable de sus consecuencias. Si quieres crecer como ser humano, es imprescindible que asumas este hecho cuanto antes. Nunca eches la culpa a los demás cuando algo no salga como esperabas, pues hacerlo es negarte a mejorar y progresar. Acepta los errores como parte de tu aprendizaje y aprovéchalos al máximo. Recuerda:

El fracaso no es lo contrario del éxito, sino parte del proceso que lleva al éxito.

El sufrimiento es opcional e independiente del dolor

Para entender esto es necesario aclarar la diferencia entre ambos conceptos:

  • El dolor es un hecho. Por ejemplo, una molestia física o la pérdida de un ser querido.
  • El sufrimiento nace del drama creado en torno a estos hechos.

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

Buda

El sufrimiento es psicológico, y eres tú quien lo crea. Hay muchos hechos que no puedes elegir o que no puedes prever, pero siempre debes afrontarlos, ya sea haciendo algo para cambiarlos o aceptándolos. Un buen ejemplo es la propia muerte. ¿De qué sirve pasar toda la vida mirando hacia otro lado o deprimirte cada vez que la recuerdas? La muerte es parte de la vida, y es lo que hace tan valioso cada segundo que pasamos aquí. Si dejas de crear drama, puedes transformar la tristeza y el miedo en gratitud y motivación para aprovechar cada instante al máximo.

Ahora tienes una oportunidad única para dar un giro a tu vida y ser más feliz. Este es el mejor momento, un momento único e irrepetible. ¿Te atreves a dar el paso?

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